Las «muertes» notificadas en redes sociales se han vuelto cotidianas y cada vez más peligrosas en un escenario donde la verificación da una lucha difícil de ganar contra la rapidez en que se propagan. Por Judith Herrera Cabello Epitafios tuiteros se multiplicaban la tarde del martes 18 de junio en … No estaba muerto… la pugna contra la desinformaciónLeer más