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¿Qué relación tienen los minerales críticos para la transición energética?

Un estudio de geología advierte que la transición hacia energías limpias enfrenta un desafío: la demanda de minerales como cobre, litio, níquel y tierras raras crecerá mucho más rápido que la capacidad mundial de producirlos. Martín Reich, académico de la U. de Chile, explica cuáles son los retos de este escenario, como los extensos plazos para abrir nuevas minas, los riesgos de suministro y cuáles son las nuevas estrategias de exploración.

Por Judith Herrera Cabello


Un análisis publicado en Annual Review of Earth and Planetary Sciences por los geólogos Martin Reich, de la Universidad de Chile, y Adam Simon, de la Universidad de Michigan, alerta que el mundo enfrenta un desfase crítico entre la creciente demanda de minerales esenciales para la transición energética y la capacidad de producción global.

El trabajo revisa la bibliografía científica disponible sobre metales como cobre, níquel, cobalto, litio y tierras raras, destacando que las metas de descarbonización exigirán volúmenes “sin precedentes” de extracción. Según las proyecciones, en 2050 se necesitarán 91 millones de toneladas anuales de cobre, una cifra que los autores califican como prácticamente inalcanzable. Tendencias similares se observan en otros minerales, con incrementos de demanda que superan ampliamente las capacidades proyectadas de producción.

Entre los desafíos identificados están la escasez de geólogos especializados, los prolongados tiempos para abrir nuevas minas y la construcción de infraestructura, así como riesgos de suministro para elementos críticos como el neodimio.


¿Cuál es el mayor obstáculo actual para alcanzar el volumen de producción necesario de minerales críticos para la transición energética?

El mayor obstáculo es la “inercia” de la producción minera, es decir, la dificultad de incrementar la producción de manera rápida como en otras actividades económicas. La expansión de minas actuales, o la apertura de nuevos proyectos o minas suelen tomar mucho tiempo, en algunos casos décadas desde el descubrimiento hasta la primera “palada” de producción. Esto se suma a la progresiva dificultad en la obtención de permisos (“permisología”) y los crecientes conflictos con las comunidades, que suelen judicializar y retrasar los proyectos. Finalmente, la inversión en minería tiene retornos de muy largo plazo, lo que la hace riesgosa, cosa que es un desincentivo para el inversionista cuando además no existe certeza jurídica, los costos de producción,mano de obra, energía son altos, y los impuestos son importantes.

En el estudio advierten sobre el desfase entre demanda y capacidad de producción. ¿Qué medidas concretas deberían tomarse a nivel país para anticipar este desafío?

Enlazando con el punto anterior, se debe trabajar en varios frentes a la vez:

  • Promover y expandir la exploración.
  • Generar incentivos tributarios y certeza jurídica para fomentar nuevos proyectos.
  • Alivianar la ruta de los permisos, haciendo más ágil los procesos, aunque sin perder la rigurosidad en la evaluación de los impactos ambientales.

El artículo menciona un déficit de profesionales especializados en geociencias. ¿Cómo se puede revertir esta tendencia y atraer más talento a estas disciplinas clave para el futuro energético?

Esta es una tendencia que se observa principalmente en los países desarrollados (EE.UU./Canadá, Europa y Australia). En el caso de Latinoamérica, África y Asia, esa tendencia por suerte no la hemos observado. En el caso de Chile, en los últimos 15 años el número de estudiantes de geociencias y profesionales en el área ha crecido fuertemente, y se aprecia un interés por estudiar carreras en la temática. Sin embargo, y habiendo dicho esto, la industria minera y las geociencias están en una encrucijada para atraer talento. Esto se debe en parte a la mala imagen de la actividad minera, y a una percepción de “atraso tecnólogico” del rubro, que no puede estar más fuera de la realidad. Se requiere:

  • Una incorporación de temas de geología y geociencias en los currículum escolares y una capacitación real a los profesores de educación básica y media.
  • Mayor visibilidad del aporte de las carreras STEM con aplicación a los recursos minerales, entre ellas geología e ingeniería de minas, pero también las otras ingenierías y disciplinas asociadas a la actividad (psicólogos, médicos con especialidad en altura y zonas extremas, recursos humanos, etc.).
  • Un fomento real a estos temas, mas allá del discurso y abrazar de una vez que tenemos una gran fortaleza como país en recursos minerales. Se necesita relanzar una imagen país de Chile como gigante sostenible de los recursos naturales en el contexto global.

El estudio plantea que muchos depósitos minerales provienen del manto terrestre, no solo de la corteza. ¿Qué implicancias tiene este cambio de paradigma en la exploración minera futura?

La aseveración requiere precisión ya que los depósitos minerales no provienen del manto terrestre, aunque sí tiene una “herencia” de éste. El manto terrestre es la capa profunda de la Tierra, bajo la corteza, y que empieza a unos 40-60 km bajo la superficie. El manto tiene un rol en generar los fundidos o magmas que luego migran verticalmente hacia la corteza, y que bajo ciertas circunstancias formarán depósitos minerales. Entonces, el manto sí tiene una relevancia en la localización de ciertos tipos de depósitos, por ejemplo, el oro, ya que esta capa profunda puede estar anomalamente enriquecida en metales por efecto de procesos a lo largo de la historia de la Tierra. Este factor puede privilegiar la formacion de depósitos en la corteza, por herencia, en una zona geográfica respecto de otra. Por ende, el cambio de paradigma de exploración va en la línea de investigar estas señales profundas asociadas al manto, que podrían indicar la presencia de depósitos en la corteza sobreyacente.

¿Cómo se puede compatibilizar la creciente necesidad de minerales para tecnologías limpias con el impacto ambiental de abrir nuevas minas? ¿Existen modelos más sostenibles?

El impacto ambiental de la minería en Chile, en estos tiempos, es bastante acotado. Las normas y estándares han permitido reducir mucho los impactos ambientales. Estos siempre existirán, toda actividad humana los genera. Solemos olvidar el impacto que generan otros rubros, pero todos los bienes no serían posibles sin la materia prima extraída por la minería. Respondiendo a la pregunta, es 100% posible compatibilizar la actividad minera con un bajo impacto ambiental, eso ya es así, e incluso puede hacerse bien en zonas de bosques y biodiversidad. Finlandia es un excelente ejemplo en este ámbito, con procesos limpios, gestión eficiente, fundiciones con emisiones cero, etc. Mirando al futuro, Chile tiene muchas ventajas comparativas y experiencia para compatibilízar esta actividad con un desarrollo sostenible y armónico.

201_23_5435-683x1024 ¿Qué relación tienen los minerales críticos para la transición energética?

Martin Reich es profesor titular del Departamento de Geología de la U. de Chile. Sus líneas de investigación se ubican en la intersección de la geología económica, la geoquímica y la ciencia de los minerales. Junto a sus estudiantes y colaboradores en Chile y el mundo, el académico se ha enfocado en comprender cómo se concentran los metales en la corteza terrestre para formar yacimientos. Es miembro de prestigiosas sociedades internacionales, como la Society of Economic Geologists (SEG) y la Geochemical Society (GS), así como miembro correspondiente de la Academia Chilena de Ciencias (desde 2023). Fue director del Departamento de Geología U. de Chile (2022-2024) y miembro del Comité Científico de la Conferencia Goldschmidt, el foro más importante del mundo en el campo de la geoquímica (2023-2024).


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